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Joven que vivió gracias a un trasplante de corazón murió al huir de la policía.

Una historia peculiar que terminó prematura y descorazonadoramente. En agosto de 2013, una enorme esperanza iluminó al joven Anthony Stokes, entonces de 15 años. Tras superar algunos obstáculos, finalmente fue sometido en Atlanta al trasplante de corazón que necesitaba para salvar su vida.

Ese procedimiento no se le había practicado antes porque los médicos consideraban que Stokes tenía un historial de no cumplir con las recomendaciones médicas obligatorias (como tomar los medicamentos en tiempo y forma o acudir a las revisiones con el doctor), según narró en su momento la televisora CNN. Pero al final las objeciones fueron retiradas y Stokes se sometió a cirugía. La superó favorablemente y tuvo la gran oportunidad de empezar una nueva vida.

Pero ese nuevo corazón no duró mucho en su latir.

De acuerdo a la televisora local WSB-TV, Stokes murió hace unos días tras estrellarse con su auto cuando era perseguido por la policía. Las autoridades indicaron que Stokes, de 17 años, habría disparado contra una anciana en un intento de robar una casa y luego se habría apoderado de un vehículo Honda para huir en el norte del área metropolitana de Atlanta.

La policía fue tras él y se desató una persecución que culminó con el vehículo de Stokes estrellándose y él lesionado mortalmente. Falleció poco después en el hospital. Además, Clementina Hernández, una mujer que caminaba por la zona, resultó herida al estrellarse el auto que conducía el adolescente, pero se encuentra ya recuperándose.

Así, la nueva vida que el joven Stokes logró cuando su nuevo corazón latió en su pecho le duró apenas poco más de año y medio.

De acuerdo a CNN, antes del trasplante los médicos se habían inicialmente resistido a operar a Stokes por su historial de bajas calificaciones académicas, conducta inapropiada (que incluso lo llevaron a centros de detención juvenil) y la posibilidad de que no cumpliera con sus ciclos de medicación y revisiones médicas. Pero los doctores decidieron darle una segunda oportunidad, que hace unos días terminó trágicamente.

Pero ¿por qué un adolescente al que se le rescata de una muerte segura y se le brinda una nueva luz de esperanza acaba sus días de ese modo, en el crimen y la desolación?

El periódico Atlanta Journal Constitution comenta que no era la primera vez que Stokes tenía problemas con la justicia después de su trasplante. En enero de 2015 fue arrestado por la posesión de instrumentos para cometer un delito y por intención de delinquir (aunque no se especificaron los detalles) y fue liberado en febrero luego de pagar una fianza. Y el 30 de marzo estaba muerto a causa de las heridas sufridas al estrellar el auto robado en el que huía de la policía.

Personas que conocieron a Stokes dijeron al Atlanta Journal Constitution que tras su trasplante el joven había cambiado, dejado sus tendencias delincuenciales. Él incluso se congratuló en una entrevista con la TV, a finales de 2013, de la segunda oportunidad que había recibido.

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