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La celulitis es el mal de casi todas las mujeres: cuando la celulitis aparece no se sabe muchas veces como combatirla.

Empieza a preocupar, por lo general, a partir de los veinte años, y se puede solucionar siempre y cuando se sepa exactamente que tipo de celulitis se padece.

Su aparición puede estar relacionada a distintos factores, los cuales generalmente se debe a problemas circulatorios, defectos en el apoyo de los pies, alteraciones de la función hepática y gastrointestinal, disfunciones hormonales, entre otras.

Por lo general, los signos de la celulitis son la flaccidez de los tejidos, piel de "gallina" o de "naranja", deformaciones y abultamientos de la piel.

Para saber de que tipo se trata, basta con observar la forma en que se presenta.

Si la piel se presenta dura al tacto, es granulosa y no causa dolor, es la primera etapa. Si es dolorosa y se observa en mujeres con insuficiencia circulatorias, se llama edematosa. También hay una que es fláccida y aparece a partir de los 40.

Para la celulitis de tipo dura con adiposidades localizadas en la cara externa de los muslos, la mejor técnica para combatirla es la hidrolipoclasia ultrasónica, que se realiza infiltrando una solución estéril en la zona a tratar. Para las adiposidades del abdomen, los muslos y las caderas el tratamiento más adecuado es la celulolipólisis, en base a agujas que emiten una corriente de baja frecuencia que elimina los adipositos.

Por otra parte, los mejores aliados para combatirla son: seguir una alimentación sana a base de pescado, frutas y verduras frescas, beber mucho líquido y hacer gimnasia moderada para fortalecer y fortificar los músculos. Pero hay que evitar el alcohol, los fritos y todos los productos embarazados y embutidos.

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