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Aprende a lidiar con niños mimados.

Los caprichos y mañas aparecen cuando los niños no logran lidiar con la frustración. Generalmente eso sucede después de escuchar un "no" de los padres. Es cuando empiezan a llorar, gritar, morder, sacudirse y tirarse al piso. Por más que esa etapa sea normal, sobre todo a partir de los 2 años de edad, los padres deben tener mano firme para decir el tan difícil "no" cuando la ocasión lo amerite.

1- Sé tolerante pero firme.

2- Nunca castigues a tus hijos, tanto física como psicológicamente.

3- Impón los límites siempre recordándoles el amor que sientes por ellos.

4- Sé clara con tu "no". Madre y padre deben estar siempre del mismo lado. Delante de los chicos, jamás puede ocurrir que uno de los padres prohíba algo y que después el otro lo permita. Eso sólo confunde a los niños.

5- Ayuda a tus hijos a que encuentren otras formas de lidiar con las frustraciones y de expresar su voluntad cuando no sea posible realizar el deseo que provocó el ataque de capricho.

6- Ten paciencia y no cedas ante las mañas. A medida que crecen, los chicos aprenden que no siempre es posible tener todo lo que desean y entonces los caprichos disminuyen.

7- Evita los enojos antes de que sucedan: no dejes que se cansen o se exciten demasiado.

8- Cuando ocurra un ataque de enojo, quédate al lado de tu hijo y no lo dejes solo. Cuando haya pasado la maña, charla con el niño y enséñale que ésa no es una forma saludable de conseguir las cosas.


IMPORTANTE:
Ten en cuenta que ésta es una fase normal. Si un niño no tiene estas reacciones, probablemente sea porque tiene miedo de expresar lo que siente.

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