|

|
Muchas personas piensa en esta posibilidad para evitar que la relación con su pareja se rompa. No son pocos los que se han atrevido a llevar a cabo esta estrategia para andar en familia un camino lleno de piedras y pozos. Pero... es un auténtico error.
El mejor consejo que podemos dar es que se replantee esa posibilidad seriamente, que de momento no se tome esa decisión...
¿Por qué no debo de tener un bebé para salvar mi matrimonio?
De primeras, decirle que un niño tiene que llegar al mundo en un clima de amor y de respeto. Los padres van a ser durante largo tiempo el ejemplo a seguir para sus hijos, por eso ha de reinar la paz en la familia, para que el pequeño consiga desarrollarse satisfactoriamente, para que pueda tener una personalidad fuerte y sea emocionalmente estable. Si no hay amor y respeto en la pareja es muy probable que el niño, en su vida adulta, tenga ciertos problemas para relacionarse.
Si el matrimonio está en crisis antes de tener un bebé, después de tenerlo hay muchas posibilidades de que esta situación no solo no mejore sino que se agrave. Para criar a un hijo la pareja ha de comportarse como un auténtico equipo hablando al unísono. Esto es algo difícil, toda una prueba de la vida incluso para las parejas que se llevan bien, así que aún lo es más para las que se llevan mal.
Es normal vivir momentos de discrepancia en una pareja a la hora de cómo educar a su hijo, pero esto se sobrelleva y se supera entre dos personas que se quieren... En una pareja con problemas, estas discrepancias se van a tender a exagerar... Si no se consigue superar esto, el pequeño va a ser testigo de continuas disputas y reproches, algo en absoluto positivo. Es por eso que antes de tener un hijo una se debe de asegurar de que la relación con su pareja es completamente sólida, de lo contrario no habrá forma de soportar todo lo que viene después.
Las consecuencias en la vida de un niño que crece sin amor.
Si quieres salvar tu matrimonio debes buscar otras soluciones: una de las más factibles es que acudas junto con tu pareja a un terapeuta que les ayude a resolver los problemas. Cuando los hayas solucionado, y solo cuando los haya solucionado, podrás plantearte tener un bebé con tu pareja...
Si no consigues recuperar la chispa junto a tu pareja y llega a un punto de no retorno, si es consciente de que esa relación no tiene futuro deberás armarte de valor, de fuerza y paciencia y tomar un camino diferente al de la persona que pensabas era tu media naranja.
Si desoyes nuestros consejos y aún así, sin solucionar estos problemas, decides quedarte embarazada lo único que conseguirás tanto tu como tu pareja es traer al mundo a un niño que crecerá en un ambiente tenso, plagado de momentos de frustración que trasladarán a tu hijo.
La agonía podría durar años, años en los que tu hijo no estaría creciendo en el ambiente adecuado, sería testigo de las malas vibraciones, de las continuas peleas, crecería en un hogar sin amor.
|